"El amarillo pálido es lúgubre y representa precaución, deterioro, enfermedad y envidia o celos.
El amarillo claro representa inteligencia, originalidad y alegría.
El amarillo claro tiende a diluirse en el blanco, por lo que suele ser conveniente utilizar algún borde o motivo oscuro para resaltarlo. Sin embargo, no es recomendable utilizar una sombra porque lo hacen poco atrayente, pierden la alegría y lo convierten en sórdido..." leer artículo
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